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Boletines Internos

Histeria colectiva por la constancia de situación fiscal

Actualizado: 23 sept 2022

Mitos y verdades de esta obligación


Ernesto Sanciprián

Editor de Fiscal de IDC


En los últimos días se ha vuelto complicado acudir al SAT, esto debido a la gran cantidad de contribuyentes que buscan obtener su Constancia de Situación Fiscal (CSF), pero ¿por qué se ha vuelto tan esencial este documento?


La nueva versión del CFDI 4.0. comprende nuevos elementos que deben contener los comprobantes fiscales, entre los que destacan:

· se incluyen de manera obligatoria el nombre y domicilio fiscal del emisor y del receptor

· se agregan campos para identificar las operaciones donde exista una exportación de mercancías

· se identifica si las operaciones que ampara el comprobante son objeto de impuestos indirectos

· se incorporan nuevos apartados para reportar información respecto de las operaciones con el público en general; así como, aquellas que se realicen a cuenta de terceras personas

· existirá una nueva versión del complemento de pagos (versión 2.0), en la cual se incluyen nuevos campos para identificar si los pagos de las operaciones que ampara el comprobante son objeto de impuestos, además se agrega un nuevo apartado con el resumen de los importes totales de los pagos realizados expresados en moneda nacional, así como los impuestos que se trasladan

· habrá una nueva versión del CFDI de retenciones e información de pagos (versión 2.0), la cual incluirá de manera obligatoria el nombre y domicilio fiscal del emisor y del receptor y permitirá relacionar otros CFDI.


De acuerdo con el artículo décimo séptimo transitorio de la RMISC 2022, la vigencia de esta nueva versión será a partir del 1o. de enero de 2022, existiendo un periodo de convivencia entre la versión 3.3 y la versión 4.0 que comprende del 1o. de enero al 30 de junio de 2022.


Así, uno de los cambios que más han apurado a los contribuyentes es el nuevo requisito de incluir de forma obligatoria el nombre y domicilio fiscal del receptor de los CFDI, esto también incluye los de nómina, mismos que deben contener el domicilio fiscal de los trabajadores.


Si bien es cierto que tener un domicilio fiscal actualizado en los términos del numeral 10 del CFF es obligación de los propios contribuyentes, también lo es que la consecuencia de emitir un CFDI de nómina con un domicilio distinto al de los trabajadores deriva en la no deducibilidad del gasto. Esto de conformidad con los numerales 27, fracción III de la LISR, 29 y 29-A del CFF, así como la guía de llenado del CFDI versión 4.0.


Uno de los principales problemas que representa esto, es que en muchos casos los trabajadores fueron dados de alta en el RFC con el domicilio del patrón; sin embargo, al cambiar de trabajo no presentaron el aviso de cambio de domicilio y en el peor de los casos los propios trabajadores no conocen cuál es el domicilio fiscal registrado ante el SAT.


De ahí que los patrones preocupados por la deducibilidad de la nómina soliciten a sus empleados la CSF, documento que contiene el domicilio fiscal de los contribuyentes.

Esta práctica, originó el abarrotamiento de los servicios del SAT, que no estaba preparado para solventar la solicitud de la gran cantidad de CSF. Aun cuando los contribuyentes pueden solicitar dicho documento vía remota a través del portal del SAT, existen dos problemáticas:

· se necesita la contraseña del portal SAT y en muchos casos los trabajadores no cuentan con esta información (se puede generar a través del aplicativo “SAT ID”)

· ya cuentan con la CSF, pero el domicilio fiscal es incorrecto. En dicha circunstancia el contribuyente debe presentar el aviso de cambio de domicilio lo que requiere la e.firma (en caso de que se desee realizar en línea)


Esto provoca una saturación de los siguientes servicios de SAT:

· generación de:

o constancia de situación fiscal

o contraseña, y

o firma

· solicitud de cambio de domicilio

Por lo señalado resultan infundado el mito de que el SAT le solicita a los trabajadores la CSF que ellos mismos emiten; lo cierto es que los que necesitan dicho documento son los emisores de los CFDI (patrones en el caso de nómina) para poder hacer deducibles los gastos.


Esta histeria colectiva, ha sido utilizada por algunos “profesionales” que ocupan los rumores para indicar que esta es un deber para todos los contribuyentes, y cobran un honorario por obtener la CSF, pese a que aquellos no presten servicios subordinados o que alguien se las haya solicitado.






El anterior artículo es propiedad de la revista IDC on line su contenido no ha sido modificado.

Flores Garibay ha cambiado el formato para que este a tu alcance.

Por lo anterior no se hace responsable por el contenido y aclara que las opiniones vertidas por los

especialistas no necesariamente reflejan el criterio de nuestra firma.

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